El fútbol femenino en manos de ELLAS.

El fútbol  femenino en manos de ELLAS

La independencia estructural y económica se augura como la solución para salir del estancamiento. Abandonar el proteccionismo falso de los clubes masculinos podría ser la premisa.


El pasado mes de junio, DAZN, que tenía los derechos de emisión de la Liga F hasta finales de la temporada 26-27, rompió el acuerdo de forma anticipada, tras asumir importantes pérdidas financieras en los años precedentes. Desde 2022, la plataforma pagaba 7 millones de euros por temporada por los derechos, y justificó la espantada explicando que las audiencias televisivas de los partidos, así como los ingresos por las suscripciones directas, estaban muy por debajo de lo esperado.

La abrupta ruptura del contrato puso a la Liga F entre la espada y la pared. A principios del verano, el torneo se vio obligado a sacar sus derechos a subasta de forma apresurada, por 5 millones de euros, lo que ya suponía una reducción de ingresos considerable. Pese a esto, ninguna televisión pujó a la primera licitación, de manera que esta quedó desierta. A falta de poco más de una semana para el comienzo de la competición, el riesgo de apagón televisivo, y, sobre todo, la ausencia total de ingresos por los derechos de emisión, ha obligado a la Liga F a negociar más aún a la baja. El hecho de que DAZN haya vuelto a quedarse con los derechos de emisión, y la falta de transparencia que provoca que no se hayan hecho públicas las cifras del acuerdo final, hacen sospechar que este ha sido ruinoso para la Liga F.


La consecuencia que eso va a tener, es que los clubes van a percibir menos dinero, lo que va a acabar repercutiendo en sus cuentas. Al final, es evidente que el bache afectará a la calidad de la competición y a las propias jugadoras. ¿Y la inversión de Gasol16 Ventures? De eso ya hablaremos otro día...

Prosigamos. Hay problemas, y se anuncian más. Está claro que la movida no ha acabado. De hecho, parece que no va a acabar nunca. No hay manera de despegar. Otra vez el fútbol femenino se ve envuelto en un conflicto, que lleva aparejado el desinterés, la falta de rentabilidad y los problemas económicos. 

De nuevo, se habla de las mujeres y de su relación con el deporte rey por temas extradeportivos, ligados a la falta de apoyo y a la necesidad de socorrerlas a la baja. Una vez más, nos vemos obligados a soportar el tóxico revoloteo de los haters, que esperan con ansia la llegada de disputas como esta, para volver a sacar a la palestra sus cantinelas de que el fútbol femenino no interesa, de que no es fútbol, o de que subsiste de manera artificial, por el empeño de las feminazis y de los progres. Seguimos igual ¿Hasta cuándo vamos a estar así?

"Ha llegado el momento de empezar de cero, buscando la verdadera raíz del problema, que es que el fútbol femenino depende, de manera directa, de los grandes capitalistas que gobiernan en fútbol, que son hombres"
Michelle Kang, dueña del O. Lyon, Washington Spirit y London City Lionesses.
 

La élite económica la dominan los varones, pero al menos hay contadas excepciones a nivel general, y a veces alguna mujer ha logrado vencer la resistencia y penetrar en ese mundillo. Sin embargo, el sector que ha metido sus zarpas en el fútbol es masculino por completo.

Ya es un problema general que el futbol masculino dependa de magnates y de oligarcas, de mayor o de menor rango, ya que esas son personas que solo ven a través del dinero. Sin embargo, ese lastre es doble en el fútbol femenino, porque los potentados futboleros, encima, son todos hombres. En el fútbol masculino, los que manejan los hilos de los clubes, de los organismos federativos y de las competiciones, han convertido un deporte en un negocio, pero, al fin y al cabo, si nos las apañamos para hacer la vista gorda sobre lo que eso supone y pasamos por ciertos aros, pues logramos disfrutar con el circo. 

Sin embargo, con el fútbol femenino no hay ni cortina de humo. El hecho de esté en manos de esos mismos varones lo mantiene convertido en un espectáculo irrelevante, al menos aquí en España a nivel de clubes. 

"La realidad es que el fútbol femenino depende de clubes gobernados por hombres y la Liga F depende, para su comercialización, de la LFP, es decir, de más hombres" 

Nadine Kessler, Directora de fútbol femenino de la UEFA.

Como diría y canta una de las bandas españolas de Rap Metal/Rock más irreverentes y con más sesera y conciencia social, los Def Con Dos: "¿Señores? Sí, señores. Con ustedes: más señores".

Hombres, además, sin la más mínima conciencia feminista, entre otras cosas porque los grandes capitalistas no ven personas, ven dividendos. Todo está por detrás del dinero, y los derechos de las mujeres, igual que cualquier otra causa, pues dinero no da. Si acaso, quita y reparte.

En España, con esa gente dirigiendo el cotarro, el fútbol femenino no va a despegar jamás. Por desgracia, el crecimiento, para que fuera real, tendría que basarse en clubes independientes, solo femeninos, dirigidos por personas (sobre todo mujeres, claro, que en origen son las más interesadas), que no vieran el mundo a través del dinero, al menos de inicio. Con ese nuevo modelo, evidentemente se tardaría más en hacer una competición de primer nivel, pero se generarían estructuras sólidas e independientes, con futuro. Intentar aprovechar el armazón ya creado por el fútbol masculino, para, en vez de tardar 100 años en llegar igual de alto, tardar 10, está resultando un fracaso.

El caso es que parecía una idea buena y lógica aprovechar el camino ya abierto por los hombres en el mundo del fútbol, para avanzar con más rapidez. Sin embargo, ese camino no ha estado vetado a las mujeres durante años por casualidad. El problema, como es lógico, es que el camino no es el adecuado. Ir por él, lo que nos ha llevado a lidiar con la falta de interés, con la condescendencia, e incluso con el boicot de los que llevan las riendas.

Los clubes están gobernados por millonarios que, con suerte, le dan bola al fútbol femenino por imagen. Más allá de eso, no hay nada. 

 Programa de liderazgo femenino en el fútbol de la FIFA (abril 2026)

Ante esa perspectiva, la solución es la independencia. Querer construir un entramado profesional, a imagen y semejanza del que domina el fútbol masculino, apoyándose en él, no está funcionando. No hay interés ninguno en que se construyan los cimientos; la causa es que el fútbol femenino no es rentable, dicen. Pamplinas. Para sacar beneficios, hay que invertir y esperar. Y, por supuesto, los conceptos de igualdad, libertad y fraternidad les suenan a chino. Por ahí tampoco los vamos a convencer. En consecuencia, los jefes actuales del mundillo futbolístico son, entre malos y pésimos aliados.

Ante esa perspectiva, lo más lógico sería empezar la casa de nuevo. Eso implicaría años de travesía en el desierto y paciencia, pero lo cierto es que no parece haber más alternativas para crecer, que mirar a largo plazo. Además, quizás ese plazo no se prolongue tanto, después de todo. Está claro que ya no estamos en el mismo punto que hace 15 años. Hay estancamiento, pero la lucha para llegar aquí no ha sido estéril del todo, y lo que se ha logrado se podría aprovechar ¿Habrá alguien, entre los que pueden hacer algo más que escribir, que vea las cosas así?


                                        Autor del artículo: Carlos Casado P.


Os dejamos un par de enlace a artículos relacionados con el asunto.

Aquí uno que escribimos en 2022 y donde ya nos preguntábamos por la misma cuestión...

"Fundamental sería que las mujeres <<fueran dueñas de su propio fútbol, su propio destino>>, controlando y gestionando desde los despachos de los clubes y federaciones al mismo tiempo que desde la base, las escuelas y clubes, muestran e inoculan otro concepto y modelo de fútbol".

Lee la publicación completa aquí:

Último reducto del deporte masculinizado

Y aquí otro artículo de opinión de El Mundo, publicado hace poco:

El lento despegue de la Liga F: hegemonía del Barça, ingresos en aumento pero poca afición.


* Instagram: @aulaarcanablog


Comentarios

Entradas populares